El jardin de las delicias

El jardin de las delicias
El Bosco

miércoles, 22 de febrero de 2012

Los Gatos


A pesar de ser devota imagen, nunca ha perdido su instinto de independencia.
Sale a obscuras buscando el relato de su propia existencia.

Rasga el desgane de los hombres tristes.
Posa sus huellas en un rito que solamente sabe su dueño

singular en su acercamiento a la pantorrilla humana, evoca a un conjuro espiritual, donde solamente él se permite el lujo de sentarse entre las piernas a mirar el universo

El panda

Úrsido de mayores dimensiones.
El panda se mezcla entre un claroscuro de soledades y ambigüedades, en el gran palacio meridional.

El bosque que es un reino perdido.

Fantasma al medio día, devora sus problemas con la banalidad de los ricos, y el sosiego de los pobres.

Pulgar que presiona el corazón de quien lo ha encontrado.

El halcón

Guarda ávido un mensaje

La flecha antigua de oriente

Se transforma en el paisaje

De desiertos

Montañas dolientes

viernes, 17 de febrero de 2012

La Mariposa

Suspiro que muere
al abrazar las corrientes del tiempo.

La mariposa extiende sus velas en la inmensidad
del campo del deseo y la perpetuidad.

domingo, 12 de febrero de 2012

La Mantarraya

Habita un segundo cielo, acuoso, el murciélago de la llanuras abismales

Simula al cometa que habita las provincias, o al espectro de las casas que ya no se habitan.

La raya marina amenaza su regreso a los cielos de oriente.
Como las maldiciones que no se exclaman.
se susurran

miércoles, 11 de enero de 2012

fragmento 2


Sentí un gran pesar cuando regresé de casa y sus cosas no estaban. No había visto tanto espacio en el departamento desde que nos mudamos, tardamos más de 3 meses en vaciar todas las cajas donde estaban la vajilla de mi madre y sus discos compactos. Los muebles que compramos ahora se ven más viejos.
Cuando llegaba ella, cerraba las cortinas por miedo a que la vieran dentro de su propia casa; no quiero abrirlas por miedo a perder la costumbre.
Se llevó la foto de nuestro cuarto aniversario, y dejó irreconocible el guardarropa; había optado por usar los cajones que hay debajo de la cama y los sacos colgarlos en otro closet, más pequeño. Las facturas que ella había pagado tampoco estaban. Ni los estados de cuenta que el banco enviaba por correo con su nombre, ni hablar de algún otro documento importante.
Vació su tocador y quitó todos esos papelillos de colores desplegables que había puesto en su espejo, decía que eran importantes: mensajes de amor que solía escribirle antes de irme al trabajo, recordatorios para quehaceres y proyectos para realizar durante las vacaciones de verano. 

viernes, 6 de enero de 2012

Ep. 1


No pudo ser un día mejor. Cuando bajé al capo vació donde jugaban los muchachos y me dio un beso Nahuel. Eran a penas las seis de la tarde y sentía que había pasado toda una vida, muchas más. Esa mañana había dejado a Audiel esperándome en la cuadra que sube a los barrios pobres, no tardó en preguntarme el porqué de mi sonrisa.
Acababa de cumplir diecinueve, y mamá aún estaba cuando regresaba a casa. Quien sabe que cosas decía de mi hermano Carlos cada vez que llegaba arrastrándose ebrio a la puerta, o que era lo que a mi papá tanto le gustaba comer en el mes de septiembre. No, eso no lo recuerdo. ¿Para qué? (...)

Fragmento de "Nahuel"